Si alguna vez has notado pequeños granitos ásperos en la piel de tus brazos, muslos o rostro, es posible que tengas queratosis pilaris.
Se trata de una afección dermatológica común, inofensiva y de origen genético, aunque muchas personas la confunden con acné o piel reseca.
A menudo se la conoce como “piel de gallina” o “piel de fresa” debido a su textura rugosa y a la presencia de puntos rojizos o blancos. Aunque no representa un problema de salud grave, sí puede afectar la apariencia y la confianza de quienes la padecen.
La buena noticia es que, aunque no tiene cura definitiva, existen tratamientos que pueden mejorar significativamente su aspecto y suavizar la piel.
La queratosis pilaris es una alteración dermatológica frecuente que se manifiesta con pequeñas protuberancias ásperas en la piel. Aunque su apariencia puede recordar al acné, no es lo mismo ni responde a los mismos tratamientos.
Esta condición ocurre debido a una acumulación de queratina, una proteína que protege la piel, en los folículos pilosos. Cuando la queratina bloquea la salida del vello, se forman estos pequeños granitos que pueden sentirse secos y rugosos al tacto
Esta afección es más común en niños y adolescentes, y suele mejorar con la edad. Sin embargo, en algunos casos puede persistir en la edad adulta.
Los síntomas de la queratosis pilaris son bastante característicos y fáciles de identificar:
Las zonas más afectadas son la parte posterior de los brazos y la parte externa de los muslos, aunque también puede aparecer en los glúteos, la cara (especialmente en las mejillas) y, con menor frecuencia, en antebrazos y pantorrillas.
Es común que la queratosis pilaris se confunda con el acné, la foliculitis o incluso algunas formas leves de dermatitis. Si tienes dudas sobre el diagnóstico o notas que los síntomas empeoran, un dermatólogo podrá evaluar tu piel y recomendarte el mejor tratamiento.
Como hemos comentado antes, la queratosis pilaris se debe a un exceso de queratina, una proteína que forma parte de la capa externa de la piel. En lugar de eliminarse de forma natural, la queratina se acumula en los folículos pilosos, bloqueándolos y dando lugar a esos pequeños granitos ásperos característicos.
Cabe destacar que, la queratosis pilaris no está relacionada con la falta de higiene ni es contagiosa. Es una condición inofensiva que no supone un riesgo para la salud.
El diagnóstico de la queratosis pilaris es clínico, es decir, no requiere pruebas ni análisis específicos. Un dermatólogo puede identificarla fácilmente observando la piel y evaluando los síntomas.
No existe una cura definitiva para la queratosis pilaris, pero una rutina de cuidado adecuada puede mejorar su apariencia y suavizar la piel.
La clave está en una combinación de hidratación, con exfoliaciones delicadas y, en algunos casos, tratamientos dermatológicos.
El tratamiento debe ser constante para notar mejoras, ya que la queratosis pilaris tiende a reaparecer si se abandona el cuidado de la piel
.
En casos más severos o cuando los tratamientos tópicos no son suficientes, existen procedimientos dermatológicos que pueden ayudar a mejorar la textura de la piel, como es el caso de uso de fuentes de luz:
La exposición solar puede hacer que la piel se vea mejor temporalmente, pero en algunas personas puede provocar hiperpigmentación en las zonas afectadas. Es fundamental usar protector solar para evitar manchas.
No se recomienda manipular los granitos, ya que esto puede causar irritación, inflamación e incluso dejar marcas en la piel. Es mejor tratarlos con exfoliación química muy suave y cremas adecuadas.
No hay evidencia científica clara de que la alimentación sea una causa directa, aunque llevar una dieta equilibrada y rica en ácidos grasos esenciales puede ayudar a mantener la piel saludable. También es importante beber al menos dos litros de agua por día y evitar las opciones poco sanas como las bebidas con azúcar.
Si la queratosis pilaris afecta tu confianza o buscas una solución efectiva para mejorar la textura de tu piel, en Dermaniac podemos ayudarte. Nuestro equipo de dermatólogos te asesorará con un tratamiento personalizado, combinando las mejores opciones para suavizar, hidratar y restaurar la salud de tu piel.
No dejes que la aspereza o los granitos te incomoden más. Reserva tu cita en Dermaniac y comienza a notar la diferencia.